La ciudad de Trujillo y la región norte del Perú se enfrentan a una dinámica migratoria constante que ha transformado la vida urbana, las relaciones laborales y la prestación de servicios sociales.
Perú se ha consolidado como el segundo país del mundo con mayor número de migrantes venezolanos, con alrededor de 1’610.000 personas procedentes de Venezuela viviendo en el territorio peruano hasta diciembre de 2023, según el Regional Refugee & Migrant Response Plan (R4V). Esta población constituye aproximadamente el 50 % de todos los migrantes venezolanos en América Latina y el Caribe fuera de Venezuela, sOlo por detrás de Colombia.
Trujillo y La Libertad: un punto de recepción que crece
Aunque la mayor parte de las cifras migratorias se agrupan a nivel nacional, Trujillo se destaca como una de las principales ciudades receptoras de migrantes internos e internacionales, junto a otras grandes áreas urbanas del norte del Perú.

Un estudio del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) muestra que Trujillo ha atraído históricamente a migrantes de otras regiones del país debido a oportunidades laborales y crecimiento urbano.
En 2023, la Jefatura Zonal de Migraciones en La Libertad reportó que se atendieron más de 2 800 extranjeros en Trujillo, con diversos servicios de regularización de documentos, atención legal y apoyo humanitario.
Por otra parte, la frontera norte con Ecuador, particularmente en Tumbes, ha observado movimientos significativos de migrantes durante el último año. Entre noviembre y diciembre de 2023, cerca de 25.895 ciudadanos extranjeros salieron del país por no haber regularizado su situación migratoria, según reportes locales.
Estas cifras reflejan que la migración en Trujillo y el norte del Perú es un fenómeno complejo: por un lado, la solidaridad histórica del país como receptor de desplazados y refugiados, especialmente de Venezuela; por otro, los retos de integración, regularización y acceso a servicios básicos que enfrentan tanto migrantes como comunidades locales.
Retos de políticas públicas y gobernanza local
El crecimiento de la población migrante en Trujillo y el norte exige respuestas coordinadas entre el gobierno nacional, las autoridades locales y la sociedad civil. La regulación migratoria, la atención humanitaria y los programas de inclusión son aspectos clave del desarrollo regional.
Especialistas señalan que, aunque se han logrado avances en mecanismos de documentación y protección, aún existen brechas significativas en empleabilidad formal, acceso a la seguridad social y vivienda adecuada, que requieren atención continua.
La construcción de políticas públicas eficaces, la cooperación entre gobiernos y la inclusión social serán determinantes para asegurar que la migración contribuya al desarrollo sostenible y al bienestar de todas las personas que llaman al Perú su hogar.


