El presidente de la Asociación para el Desarrollo Agropecuario Sostenible (ADAS), Yuri Armas Peña, acusó de «falta de interés» del Gobierno Regional de La Libertad frente a la inminencia del fenómeno El Niño. Armas señaló que, tras diversos intentos de coordinación, se percibe que la actual gestión de la gobernadora Joana Cabrera no muestra el compromiso necesario para enfrentar esta emergencia climática.
Respecto a la falta de diálogo, Armas Peña atribuyó la ausencia de reuniones efectivas a una posible «agenda muy recargada de la gobernadora», aunque cuestionó los criterios de importancia de las instituciones. El dirigente gremial expresó su esperanza de recibir una convocatoria oficial en las próximas horas para compartir mecanismos de ayuda técnica para la población. «Espero que la relevancia del sector sea valorada por las autoridades que hoy están en el manejo de esta región», declaró.
A los agroindustriales también les preocupa la ineficiencia en el gasto del prepuesto que evidencia el GORE La Libertad. Armas Peña citó datos de la Contraloría que indican que el Gobierno Regional de La Libertad solo ha invertido el 15% del presupuesto asignado a medidas de prevención para El Niño.
Para ADAS, esta cifra refleja una incapacidad de gestión que impide actuar con la celeridad requerida para salvaguardar la vida, la salud y la propiedad de los ciudadanos. La asociación instó a las autoridades a aprovechar el poco margen de tiempo que queda antes del pico del fenómeno, previsto para noviembre y diciembre.
RIESGO INMINENTE
El CENEPRED estima que unas 428,000 personas están en riesgo dentro de la región La Libertad. ADAS recordó que durante el Niño Costero de 2017 hubo más de un millón de afectados y pérdidas que superaron los 3,000 millones de dólares a nivel nacional.
En el ámbito agrícola, el impacto histórico es severo. En el 2017, el Niño Costero dejó un 44.1% de hectáreas afectadas por plagas e inundaciones. Ante este panorama, Yuri Armas lamentó que, tras 17 años de fenómenos recurrentes, la región parezca no haber aprendido las lecciones de su propia historia.
En cuanto al impacto actual en los campos, la agroindustria ya reporta efectos negativos debido a una «anomalía térmica» persistente desde marzo. Esta condición climática ha provocado que el desarrollo de los frutos, como la palta, sea más lento. Crecen frutos de menor peso y, por ende, en una menor producción por hectárea.
Aunque la campaña actual está garantizada, se estima que la producción podría terminar entre un 6% y 8% por debajo de lo registrado en 2025. No obstante, la simultaneidad de la campaña de arándano está permitiendo, por ahora, sostener los niveles de empleo.
La infraestructura regional también se encuentra en una situación de alta vulnerabilidad, según el reporte de ADAS. Armas Peña destacó la necesidad crítica de reanudar la construcción de la represa Palo Redondo, la cual permanece paralizada pese a ser fundamental para el almacenamiento de agua en una zona desértica.
Asimismo, advirtió que la Panamericana Norte y sus puentes antiguos representan un cuello de botella logístico. Para el vocero, «de nada sirve que haya excelentes producciones si no hay forma de que lleguen a los mercados y al consumidor final» por el colapso de las vías de comunicación.
EXIGEN ACCIONES
El informe de ADAS identifica a Virú como la zona agrícola con el riesgo más alto de inundaciones por desbordes de los ríos Virú, Huamanzaña y Huacapongo. En Trujillo, el peligro latente se concentra en las quebradas San Ildefonso, San Carlos y Galindo debido a obras que aún permanecen inconclusas.
Ante esto, el gremio exige que la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) culmine los proyectos de estas quebradas antes del 30 de septiembre de 2026. En contraste con la crítica al gobierno regional, Armas destacó la predisposición de los alcaldes de Virú y Chao para trabajar en prevención.
Entre las demandas inmediatas presentadas por la asociación se encuentra la limpieza urgente de cauces, ríos y sistemas de drenes. También se solicita al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) la evaluación y reforzamiento de los puentes y vías de evitamiento.
Para ADAS, es fundamental que el Estado intervenga en los 43 puntos críticos identificados por INGEMMET en la región. Estas acciones técnicas son consideradas prioritarias para evitar que el exceso de lluvias cause daños irreversibles en la infraestructura hídrica y en las zonas urbanas.
Finalmente, Yuri Armas Peña hizo un llamado a las autoridades para mirar la prevención de manera articulada, incluyendo la educación de la población y el monitoreo de precios de insumos básicos. La ventana para actuar de forma preventiva se cerrará antes de noviembre, fecha en la que se espera el mayor impacto del fenómeno climático.


