Cuenca de Sánchez Carrión es la más contaminada de la región La Libertad, según estudio

Debido a la alta presencia de índices de cianuro, metales tóxicos y alta acidez, la cuenca Chuyugual, ubicada en la provincia de Sánchez Carrión, es la más contaminada de la región La Libertad. Así lo reveló la Asociación Marianistas de Acción Social (AMAS Marianistas), que junto a la Red Muqui y el Arzobispado Metropolitano de Trujillo, presentaron el informe histórico de monitoreo de calidad del agua superficial en las cuencas El Perejil, ubicado en la provincia de Otuzco; Chuyugual, Sánchez Carrión; y Caballo Moro, en Santiago de Chuco.

Dicho documento sistematiza dos décadas de vigilancia y evidencia una situación crítica para el derecho humano al agua y la salud de las poblaciones.  

El informe advierte que el deterioro de dicha cuenca no solo es químico, sino que muestra un impacto biológico progresivo reflejado en la reducción de familias de macroinvertebrados en estaciones vinculadas a la zona de influencia minera, lo que constituye un indicador sensible del deterioro ecológico de las cuencas.

Parámetro por encima del permitido

El monitoreo, realizado entre 2005 y 2025 en época de estiaje y con análisis de laboratorios acreditados, confirma superaciones de parámetros relevantes en varias estaciones de las cuencas evaluadas. El informe remarca que Chuyugual es el escenario más crítico, mientras que en Perejil (Otuzco) se registran superaciones puntuales y en Caballo Moro (Santiago de Chuco) se advierte un proceso de acidificación. Entre los parámetros observados destacan pH, conductividad eléctrica, nitrógeno amoniacal, nitratos, sulfatos y distintas especies de cianuro.

Uno de los hallazgos más preocupantes la zona de Chuyugual, porque el monitoreo acreditado confirmó presencia de cianuro, metales tóxicos y alta acidez. Según los resultados presentados, se registró cianuro total de hasta 0.159 mg/L, conductividad eléctrica superior a 5000 μS/cm, sulfatos por encima de 3000 mg/L, nitratos de hasta 70.8 mg/L, DBO5 de 14.7 mg/L y un pH ácido entre 4.2 y 4.5.

Asimismo, se reportaron metales por encima de los ECA, entre ellos arsénico, selenio, cobre, mercurio, talio y cadmio, lo que vuelve a una situación de emergencia ambiental.

Respuestas inmediatas

En ese marco, AMAS Marianistas, Red Muqui y el Arzobispado de Trujillo, junto a vigilantes y monitores ambientales comunitarios, subrayaron que estos resultados exigen una respuesta inmediata de las autoridades. Entre las principales demandas planteadas están la declaratoria de emergencia por contaminación por cianuro en la zona Chuyugual, la implementación de mecanismos de tratamiento del agua y la realización de una Evaluación Ambiental de Causalidad (EAC) por parte del OEFA en Lagunas Norte.

Asimismo, se demandó al Ministerio de Salud la ejecución de tamizajes integrales para detectar presencia de metales pesados y cianuro en pobladores de las zonas afectadas. Del mismo modo, se insistió en la necesidad de fortalecer el rol de los Comités de Vigilancia y Monitoreo Ambiental Comunitario, por ser actores fundamentales en la supervisión ambiental y en la defensa del territorio.

Control de la minería

De igual manera, pidieron fortalecer la regulación sobre concesiones mineras y actividades bajo Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), así como identificar y controlar la minería informal o ilegal, especialmente en las zonas de Perejil y Caballo Moro. También se demandó estudiar de manera específica los impactos de la minería artesanal y de pequeña escala (MAPE) y avanzar hacia la derogatoria definitiva del REINFO, reemplazándolo por controles estrictos que prevengan actividades contaminantes.

Los resultados del estudio reafirmaron el valor de la articulación entre sociedad civil, Iglesia, academia y comunidades. La presencia de los vigilantes y monitores ambientales comunitarios, junto con el respaldo de instituciones eclesiales y universitarias, expresó un mensaje claro: la defensa del agua, de la vida y de la casa común no puede seguir postergándose.